domingo, 20 de noviembre de 2011



sexualidad en la edad  avanzada
Aparentemente, la gente quiere y necesita la cercanía de los demás. Queremos compartir nuestras ideas y sentimientos con otros y tocar y que nos toquen. El solo hecho de estar cerca físicamente es importante, pero muchos de nosotros deseamos continuar con una vida sexual activa y satisfactoria a medida que vamos envejeciendo. Sin embargo, con el tiempo la mayoría de personas descubren que necesitan más tiempo para sentirse sexualmente excitados. Esto es parte del proceso normal del envejecimiento
 

¿Cuáles son los Cambios Normales?
El envejecimiento normal trae cambios físicos, tanto en los hombres como en las mujeres. Algunas veces estos cambios afectan nuestra capacidad para funcionar sexualmente y disfrutar del sexo con otra persona.
Algunas mujeres disfrutan más del sexo a medida que se hacen mayores. Después de la menopausia o de una histerectomía, ya no sienten el temor de un embarazo no deseado. Se pueden sentir más libres para disfrutar del sexo. Algunas mujeres no piensan que cosas como las canas y las arrugas las hagan menos atractivas para su pareja sexual. Pero si una mujer cree que el verse joven o el tener la capacidad de dar a luz la hace más femenina, puede comenzar a preocuparle qué tan deseable es, sin importar cuál sea su edad. Eso puede hacer que el sexo no resulte tan agradable para ella.
Una mujer puede observar cambios en su vagina. A medida que envejece, su vagina se acorta y estrecha. Las paredes se tornan más delgadas y un poco más rígidas. Estos cambios no significan que no pueda disfrutar del sexo. Sin embargo, la mayoría de ellas tendrán menos lubricación vaginal. Esto puede afectar el placer sexual.
A medida que avanza la edad en los hombres, la impotencia se hace más común. La impotencia es la pérdida de la habilidad para lograr y mantener una erección suficientemente rígida para tener relaciones sexuales. Hacia los 65 años, entre el 15 y el 25% de los hombres tienen este problema, al menos una de cada cuatro veces cuando practican el acto sexual. Esto puede suceder en hombres con problemas cardíacos, tensión arterial alta, o diabetes – bien sea debido a la enfermedad o a los medicamentos usados para tratarla.
Un hombre puede encontrar que se demora más en lograr una erección. Es posible que su erección no sea tan firme o tan grande como antes. La cantidad de la eyaculación puede ser menor. La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente, o puede pasar más tiempo antes de que le sea posible tener otra erección. Algunos hombres descubren que necesitan más estimulación erótica antes del acto sexual
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario